Escuela Infantil Bambinos | Aprender a dormir solos - Escuela Infantil Bambinos
20092
single,single-post,postid-20092,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,,,wpb-js-composer js-comp-ver-4.2.3,vc_responsive

Blog

Los niños aprenden a dormir solos. Bambinos

Aprender a dormir solos

¿A qué edad deben empezar a dormir solos los niños?

Es muy habitual escuchar que los niños duermen con sus padres hasta cierta edad, aunque debería ser poco considerable. Quizá es normal que, durante los dos primeros años de vida, los niños puedan descansar con sus padres, pero cuando se llega a los 3 o 4 años, es muy conveniente que estos tengan su habitación bien adecuada y duerman en ella.

 

¿Cómo ayudar a los niños a dormir solos?

Pueden ser muchos los motivos por los que un niño no quiere dormir solo en su cama. Razones que puedan explicarse por el proceso de su desarrollo es lo más normal, y las dos más comunes serían el temor a la oscuridad, un miedo evolutivo frecuente en los niños, o la necesidad de apego, contacto con sus personitas cercanas que les aportan seguridad y confianza.

A partir del momento en que decidimos que es hora de dormir solos, hay que motivarlos para conseguir el objetivo. Si duerme en su cama se le permite un muñeco, un juguete, un cuento…

En caso de miedos, aliviar su malestar dejando una luz encendida cerca de ellos para confortarlos.

Es muy necesario para conseguir nuestro objetivo seguir una rutina con respecto a la hora de acostarlos.

Y, además, en el caso de despertarse intranquilos, acompañarlos hasta que vuelvan a relajarse para retomar el sueño.

 

¿Qué errores estamos cometiendo?

Enfadarnos cuando se resiste a dormir porque ellos van a entender que acabaremos rendidos y cediendo.

No tener la habitación adecuada al descanso.

Falta de rutina.

Usar pijamas incómodos.

Exceso de estímulos. Luz fuerte, ruidos estridentes, juegos demasiado excitados antes de dormir…

 

Lograr que los niños se acuesten y consigan dormir toda la noche de tirón es uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos los padres. Asegurar un descanso completo de nuestros hijos, no es solo importante para su salud, también lo es para la nuestra.